¿Cuan unido está el sentimiento nacionalista con el nombre, gentilicio e idioma de un país? A título personal creo que es el ADN de un ser social, y la base al sentido de pertenencia más influyente que tiene el humano después de su familia.
En eventos recientes, la Comisión Europea ha dejado de utilizar el adjetivo macedonio en su último informe, como consecuencia de las presiones helenas, por temor a una futura reclamación de la Macedonia territorial histórica, debido a que parte de la misma se encuentra en suelo griego.
Entonces nos encontramos con un dilema, ¿Debería Venezuela y Ecuador apelar a la presión internacional para que el nombre de Colombia, adoptada por los neo-granadinos a finales del siglo XIX, deje de usarse por temor a que sólo por su nombre se convierta en una amenaza de expansión territorial?
Aún cuando existen diversos recursos legales basados en el derecho internacional que protegería a la actual Colombia de reservarse el derecho al uso del nombre de su país, lo que subyace en la disputa con Macedonia es recelo de compartir el legado de una civilización antigua, bajo las pretensiones de creerse los únicos herederos de su acervo.
Más allá del temor a una posible secesión, lo que le preocupa a Grecia serían las implicaciones legales de la “denominación de origen”, no de un producto, sino de una región y su futuro mercadeo turístico, tomando en cuenta que dicha actividad económica representa una de las mayores entradas de ingreso del país mediterráneo.
Ahora, ¿Debería Macedonia , país que logró su independencia 20 años atrás, luego de la desintegración de la antigua Yugoslavia, renunciar al nombre de su país, genticilio e idioma, sólo para plegarse a las presiones, en orden de ser aceptado en la Unión Europea y la OTAN?
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